Yo, ciudadano…

Columna de opinión de Lucas Martinich, director AIA y geremte Zona Norte de Kaufmann, publicada en El Mercurio de Antofagasta.

Ciudadano es, según la Real Academia Española, una persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y  sometida a su vez a sus leyes.

Este solo enunciado puede prestarse para múltiples y disímiles interpretaciones; sin embargo, en su simpleza nos entrega fuertes y precisas definiciones:

Tenemos derechos… pero también obligaciones!!!

En los últimos tiempos nos hemos acostumbrado a reclamar múltiples y variados derechos, en el más amplio espectro, con la absoluta liviandad de no haber cumplido muchos de los más básicos deberes y como si estos fuesen sólo y casi una anécdota.

Pero, el ciudadano tiene además otras obligaciones implícitas en su contrato con la sociedad.

No puede desligarse de con quienes convive, ya que somos interdependientes.

Si estamos en comunidad de ciudadanos, esta la forman no sólo los organismos del Estado, sino las empresas que actúan junto a la comunidad, las cuales están a su vez conformadas (las empresas) también por ciudadanos, ergo con derechos y deberes.

Es aquí donde las empresas y comunidades tienen la oportunidad dorada de beneficiarse mutuamente: llevado a nuestro ámbito local, visto desde la Asoc.Industriales de Antofagasta, la mancomunión de empresa y comunidad (todos ciudadanos) debiese ser virtuosa.

Cuando hablamos de virtuosa nos referimos a aquella relación que engrandece y potencia mutuamente y siendo aún más precisos, en el Clúster, en el cual y dada la particular característica de nuestra Región, todo confluye en torno a la minería.

Esta comunidad virtuosa (clúster), de ciudadanos unidos por un objetivo común de dependencia sólo tiene sentido si todos tienen conciencia de los DEBERES Y DERECHOS intrínsecos en esa relación.

Cuando la minería se relaciona con la comunidad lo hace con el sentido de pertenencia del ciudadano, por lo tanto, lo incorpora en su quehacer como uno más, pero en condición de igual, no de un subordinado.

Sólo así un clúster puede tener futuro y permitir el desarrollo de sus integrantes. Es así como los proveedores locales desempeñan su papel de ciudadanos involucrados en la cadena de riqueza, desarrollo y crecimiento, lo cual también les entrega (exige) sus deberes de cumplimiento para tener los derechos establecidos.

La justa relación de cumplimiento de unos y otros genera entonces en la comunidad la aceptación, lo que se traduce claramente en mejor desarrollo, bienestar y relaciones duraderas y sin conflictos.

Potenciemos entonces el CLÚSTER MINERO, trabajemos con nuestros proveedores locales y seamos solidarios con ellos en los momentos difíciles, logrando así el común desarrollo y el compartir riqueza y oportunidades.